jueves, 25 de junio de 2009

Aunque me cueste la Vida - Notas en Página 12



espectaculos
Jueves, 25 de Junio de 2009
CINE › SILVIA MATURANA Y PABLO NAVARRO ESPEJO PRESENTAN AUNQUE ME CUESTE LA VIDA, QUE SE ESTRENA POR CANAL 7

"Fue el crimen más probado, y quedó impune"

El camarógrafo Leonardo Henrichsen filmó su propio asesinato, cuando en junio de 1973 registró con su cámara al soldado chileno que le disparaba, en una asonada militar previa al golpe de Pinochet. Más de tres décadas después, nadie pagó por esa muerte.

"Nosotros vimos esas imágenes de muy jóvenes y siempre nos impactaron", recuerdan Maturana y Navarro Espejo.

viernes, 17 de abril de 2009

CENTRO CULTURAL PACO URONDO

"Aunque me cueste la vida"
EN EL CENTRO CULTURAL PACO URONDO

El Instituto de Artes del Espectáculo, Fac. de FFyL (UBA) forma parte de la programación 2009 del Centro Cultural Paco Urondo, con la proyección de este documental de Adoquín Video Digital que recibió premio "Centenario Salvador Allende" en Festival de Cine Social y DDHH de Valparaíso.
El trabajo realizado por los documentalistas Silvia Maturana y Pablo Espejo, relata la historia del camarógrafo argentino Leonardo Henrichsen que, en la mañana del 29 de junio de 1973, filmó su propia muerte en medio del levantamiento militar conocido como el "Tanquetazo", previo al golpe de Estado del 11 de septiembre de ese mismo año contra el presidente Salvador Allende.
Luego de la proyección el público podrá participar del diálogo con los realizadores y con investigadores especializados en el tema.

MARTES 21 DE ABRIL2009 19 HS
CENTRO CULTURAL PACO URONDO
25 DE MAYO 217, PLANTA BAJA.
CIUDAD DE BUENOS AIRES.

sábado, 21 de febrero de 2009

"Aunque me cueste la vida" ganó premio "Centenario Salvador Allende" en Festival de Cine Social y DDHH de Valparaíso

El trabajo de Adoquín Video Digital recibió el galardón como el mejor documental en la franja "Memoria Histórica"

Durante una semana se llevó a cabo en la Universidad de Valparaíso, principal puerto de Chile, el Tercer Festival de Cine Social y Derechos Humanos, Cine Otro, que convocó el colectivo Cine Forum.
En ese encuentro participó en la franja "Memoria Histórica" el documental de Adoquín Video Digital "Aunque me cueste la vida" el cual se hizo acreedor del premio único para ese segmento dispuesto por la organización.
El trabajo realizado por los documentalistas Silvia Maturana y Pablo Espejo, relata la historia del camarógrafo argentino Leonardo Henrichsen, el que la mañana del 29 de junio de 1973 filmó su propia muerte en medio del levantamiento militar previo al golpe de Estado del 11 de septiembre de ese mismo año contra el presidente Salvador Allende, conocido como el "Tanquetazo".
Durante la exhibición del trabajo, que se hizo el jueves 8 de enero en la sala "Rubén Darío" del puerto chileno, la sala se llenó de espectadores, quienes votaron mayoritariamente para que la cinta entrara en la categoría de premios que ofrece la organización del certamen.
Fue así como el jurado determinó entregar el premio "Centenario Salvador Allende" a "Aunque me cueste la vida", con motivo de los 100 años del natalicio del ex mandatario chileno, en esta tercera versión del certamen de documentales, en cuya oportunidad fue como invitado especial Ecuador.
Dentro de las características que permitieron a "Aunque me cueste la vida" alcanzar el premio se destacó su narrativa y la construcción del personaje, así como el trabajo de investigación y la descripción del momento histórico de Chile y América Latina durante los años '60 y '70, como también el llamado que hace el camarógrafo sobre lo que vendrá en el continente al dejar plasmado en una cinta la cara de las dictaduras que asolaron la región.
El premio consiste en un galvano de vidrio con la cara del ex presidente Allende en base de madera, donde se da cuenta de la categoría que premia al documental por parte del encuentro que ya sienta sus bases como una de las más importantes muestras culturales del año en la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

jueves, 19 de febrero de 2009

Nueva película de Adoquín Video Digital

Se encuentra en producción y comienzo de rodaje “O Provocador, o primeiro filme en portuñol” que tiene fecha aproximada de estreno en marzo 2010.

El personaje central de esta historia es Juan Uviedo, que nació en Santo Tomé, Santa Fe, Argentina, y vive en Sao Tomé Das Letras, Minas Gerais, Brazil desde a década do 1980.
Actor y profesor de teatro, estudió los movimientos más revolucionarios, como el teatro de la crueldad de Artaud, el teatro pobre de Grotowski, los métodos de Meherhold. Y él mismo creó un concepto diferente: el montaje teatral no puede ser repetido en sucesivas funciones, sino que cada función debe ser diferente a la anterior. Por eso está preparando un montaje con los habitantes de Sao Tomé, que se convertirán en actores y actrices por un único día.
Los montajes de Juan son un permanente desafío a los espectadores, que son incomodados, perturbados por el espectáculo al que van a asistir. Pero acaso, ¿no es la vida misma cambiante, perturbadora y desafiante?
Juan no hace concesiones de ningún tipo: azuza a sus actores y actrices, los provoca… Y hace lo mismo con sus interlocutores, con los que van a verlo, a escucharlo. La vida misma es un teatro, un montaje.
Juan ha simplificado su nombre. Pero todavía hay quienes lo recuerdan como “Juan Carlos Uviedo”. En las páginas de Internet encontramos artistas que recuerdan en sus currículos haber estudiado con el, en EE.UU., o haber participado en una obra de teatro bajo su dirección en España.
Él fue parte de un movimiento de vanguardia teatral, y continúa siendo vanguardia en el teatro y en la vida.
En Sao Tomé es un referente. Todo mundo conoce a Juan. Bautizan a sus hijos con él. Sus discípulos, desparramados por diferentes pontos del planeta, jamás dejarán de recordarlo. Juan es así: quien lo conoce no puede olvidarlo jamás.
Funda en Buenos Aires o TiT (Taller de Investigaciones Teatrales) en plena dictadura.
Cuando la dictadura de Videla y Massera asolaba con el terrorismo de Estado, perseguía a militantes sociales y políticos para asesinarlos, varios jóvenes militantes de un partido de izquierda buscaban espacios para poder reunirse y continuar con su tarea política. Encuentran que los talleres de teatro son un buen lugar para estos objetivos. Van a estudiar con distintos maestros hasta que, casi por casualidad, llegan hasta el taller de Juan Uviedo.
Pero el taller de Juan no es uno más, sino que las propuestas revolucionarias del maestro se llevan muy bien con las ideas revolucionarias de estos discípulos. Estudiar teatro no es más un medio sino un fin. La participación en diferentes montajes, los grupos, la camadería, las discusiones sobre lo que es arte, ayudan a mantener los lazos en la negra noche de la dictadura, e incluso a producir en medio de la desesperanza.
Se forman varios grupos que hacen montajes en Buenos Aires. ….
Durante la dictadura militar, Juan va preso a la cárcel de “Las Rosas”, Santa Fe. Puede zafar y se va a vivir a Brasil. Allí realiza montajes con música de Hermeto Pascoal, e trabaja con Ruth Escobar entre otros.
Algunos de sus alumnos viajan a Brazil, escapando de la dictadura de Argentina. Actúan en teatros y realizan intervenciones de teatro de calle. En una de ellas, simulan una intoxicación colectiva en Plaza de la Republica, en Sao Paulo, para mostrar el estado en que se encontraban la juventud argentina en esos años de plomo.
Algunos son deportados por “falsa comunicación de un delito”. Pero vuelven. Y realizan Alterarte II, junto con grupos brasileros.
Juan siente una especie de llamado. Comienza su viaje a Minas Gerais, hasta SaoTome das Letras, la ciudad de las piedras. Allí compra la cima de una montaña. Medita y encuentra su lugar en el mundo. Muy rápidamente es respetado y “adoptado” por los pobladores de Sao Tomé.
Se le confía la crianza de un niño porque el padre no puede hacerlo, entonces también encuentra su nueva misión, que es criar y educar a los niños pobres de la zona.
Compra toda la montaña. A pesar de que los lugareños le dicen que allí no hay agua, él encuentra una fuente que alimentará a los nuevos pobladores de ese lugar casi mágico. Crea la fundación “Viva crianza”.
En los primeros años de la fundación los niños y adolescentes viven en carpas. Reciben sus cuatro comidas diarias y son educados en artes marciales, matemática, lengua, etcétera y se los inicia en oficios: panadería, trabajo con la piedra, construcción, guía turística entre otros.
Juan vuelve a Buenos Aires varias veces. En uno de sus viajes se aloja con un grupo de sus antiguos discípulos. E influye en un grupo de videastas que han formado el grupo Adoquín Video, y, bajo la dirección de Juan, realizan la ficción “La eucaristía según Juan Uviedo”, donde se ve “la mano” de Juan, sobre todo en una escena provocadora, jamás vista en la filmografía mundial de todos los tiempos.
En esos viajes Juan deja semillas nuevas, que acrecientan su fama y hacen más grande su leyenda.
En la montaña funciona a fundación “Viva Crianza” que recoge crianzas abandonadas, discapacitadas, sin sitio en el mundo y los educa, los cura, los alimenta y los forma como seres humanos con un rol en la comunidad.
Juan es una especie de “padre espiritual”. A él acuden parejas para que los case o para que bautice a sus hijos. Los niños de ayer hoy son jóvenes con familia. Varios de ellos tienen una casa que han construido con sus propias manos en la montaña.
También hay jóvenes que han pasado por la fundación en la ciudad de Sao Tomé.
Juan no solo dirige y orienta esta obra, también la financia trabajando de chamán para a alta burguesía paulistana para obtener dinero para su fundación.
Como chamán tiene una gran consideración de la comunidad que practica terapias alternativas. Brujos y practicantes de todo el mundo van a escuchar sus conferencias en Sao Paulo, la cámara lo muestra en su plenitud. El Juan brujo es un espectáculo increíble.
La historia tiene un final a todo montaje, donde los habitantes de Sao Tomé participan de una ceremonia, de un rito, del juego de la vida…

jueves, 22 de enero de 2009

AUNQUE ME CUESTE LA VIDA (2008)



Aunque me cueste la vida (2003 - 2008).
Documental, 84 minutos, DVCAM. Dirección: Silvia Maturana y Pablo Espejo.
La historia de Leonardo Henrichsen, el camarógrafo que filmó su propia muerte y las primeras imágenes del genocidio el 29 de junio de 1973, durante un levantamiento militar en Chile. El significado de su última película, en una época convulsionada de América Latina.
El 29 de junio de 1973, se produjo un intento de golpe de Estado en Santiago de Chile. Leonardo Henrichsen, camarógrafo argentino de 33 años, que cubría una corresponsalía para la Televisión Sueca, filmó su propia muerte a manos de una patrulla militar. Estas imágenes, las más dramáticas jamás filmadas, fueron vistas por millones de personas en el mundo. Anticipan la verdadera cara del terrorismo de Estado.
Este documental devela cómo se encontró su cámara y la película.
Treinta y cuatro años y un día después, filmamos al jefe de la patrulla que asesinó a Henrichsen. Esa imagen sirvió para que militantes de Derechos Humanos de Chile “funaram” o “escracharan” al asesino.
El gesto de Leonardo Henrichsen es de una importancia política monumental. Es la búsqueda de la veracidad a través de la imagen sin vacilar, aun a costa de la vida propia. Es el gesto de un joven, que sin ser militante, se hermanó en la acción con tantos otros que dieron su vida en esos años en la lucha por la liberación de sus países.


Duración 85 minutos / Producción General: Adoquín Video Digital / Guión, realización y montaje: Silvia Maturana y Pablo Navarro Espejo / Investigación periodística: Ernesto Carmona -Modesto Emilio Guerrero / Producción: Raúl Martínez Rojas / Asistencia de Producción: Tatiana Lorca Campos - Florencia Luchetti - Carolina Pont / Cámaras: Juan Pablo Araneda (“Papiro”) - Jorge Ceballos - Mauricio Carmona -Fernando Krichmar Garcías / Diseño: Sergio Di Mario / Post producción: Tres medidas / Edición y efectos: Adrián Irace / Dibujos: Norma Castillo / Producido en DVCAM – Dolby estéreo – 16:9 / Julio de 2008 / adoquin@fibertel.com.ar. www.adoquinvideodigital.com.ar

Historia de Adoquín Video Digital

La productora independiente Adoquín Video fue fundada en los primeros meses de 1988 por egresados del Seminario de Video realizado por la cooperativa CECICO. Nació por el desarrollo de las cámaras camcorder, pensadas para grabar vacaciones y eventos familiares, pero que fue utilizada rápidamente, por su accesibilidad, para registrar la realidad social y los conflictos causados por la ola neoliberal de principios de la década de 1990 en Latinoamérica. Los principales objetivos fueron desde el principio apropiarse de la nueva tecnología y democratizar la producción audiovisual, producir colectivamente y encontrar nuevos espacios de difusión.
Junto con otros grupos afines, organizamos en 1989 la PARABIENAL, jornadas de música, teatro y video, que surgió como respuesta a la Bienal de Arte Joven, muestra de carácter elitista organizada por la entonces Municipalidad de Buenos Aires, donde no hubo cabida para una gran cantidad de realizaciones en VHS. Además de mostrar videos realizados en forma independiente, en la PARABIENAL actuaron “Las gambas al ajillo” y “Divididos”.
Ese mismo año, Adoquín junto con otros realizadores y grupos formó la SAVI (Sociedad Argentina de Videastas), para impulsar la producción y difusión de los nuevos trabajos en video. Cuando fundamos SAVI definimos nuestro rol como "unidad de voluntades para promover la producción, la difusión y la enseñanza del video".
En 1990 fuimos los promotores de la concurrencia de grupos y realizadores argentinos a MONTEVIDEO 90, un encuentro de videastas de toda América Latina.
Adoquín Video trabajó activamente en la organización y la preselección de las 10 ediciones de la MUESTRA ANUAL DE VIDEO ARGENTINO y siete ediciones del FESTIVAL DE VIDEOMINUTO, algunas con colaboración del INCAA, donde fueron premiados trabajos de todo el país.
Durante 1991 y 1996, Adoquín Video, siempre en forma independiente, produjo cortos de ficción y documentales sobre situaciones que se estaban viviendo en el país como consecuencia de la aplicación a rajatabla de los planes neoliberales. Organizó y participó en muestras en distintas ciudades del país. A partir de 1996, comenzó a utilizar el video como herramienta militante.
En 2000 realizamos el primer documental sobre un corte de ruta en la Provincia de Buenos Aires, en Mar del Plata, cuyo dirigente, Emilio Alí, fue encarcelado por pedir comida en un supermercado. El documental corrió de mano en mano y se transformó en una herramienta para pedir por su libertad.
A partir de entonces, nos dedicamos decididamente a la producción documental, a organizar talleres en organizaciones sociales, en centros culturales y en la Universidad de Buenos Aires.
En el período 1990/2000, miles de estudiantes y realizadores de todo el país irrumpieron en el espacio audiovisual logrando que la actividad se transformara en una importante expresión artística. Pero también fue la década de mayor desprotección del arte y la cultura. El retroceso económico de la mayor parte de la población impidió que este desarrollo artístico insospechado y colosal llegara a amplios sectores de la población.
Las jornadas de 19 y 20 de diciembre de 2001, con gran parte del pueblo en las calles, revitalizaron los colectivos de documentalistas, que salieron a registrar los históricos hechos y sus logros, como las fábricas recuperadas y los nuevos movimientos sociales. Adoquín Video vuelve a integrarse en una asociación novísima, ADOC (Asociación de Documentalistas), que participa de las dos ediciones del Foro Social Mundial en Porto Alegre. Este intento de agrupar a los documentalistas tuvo una corta duración, hasta que en 2006, con parte de esos grupos y realizadores, se forma DOCA (Documentalistas Argentinos).
Desde 2000 hasta la fecha, Adoquín Video Digital se dedica a la actividad documental, artística, periodística y pedagógica, con fuerte sentido social.
Y sigue luchando por la democratización de la imagen y de los medios de comunicación, disputándole a las elites iluminadas y a la concentración de la información y la actividad artística en pocas manos (empresariales), que empobrecen el debate y la reflexión sobre nuestras realidades, fabrican consumidores, y arrinconan la creación por la falta de medios económicos.

El último documental de Adoquín Video Digital plantea un nuevo desafío militante y estético: contar la extraordinaria historia de Leonardo Henrichsen no podía estar deslindado de encontrar a sus asesinos.
Encontrar 34 años y un día después y filmar al jefe de los asesinos se transformó en la hazaña audiovisual que jamás imaginamos realizar.

Nuestros próximos proyectos están orientados a indagar aspectos poco evidentes de las formaciones sociales no capitalistas y sus funcionamientos y criticar duramente las formas comunicacionales capitalistas.